Monseñor Romero

El lunes 24 de marzo de 1980, a las seis y media de la tarde, Monseñor Romero fue asesinado por un francotirador cuando oficiaba una misa en la capilla del hospital de La Divina Providencia en San Salvador. En el día de su aniversario, aprovecho para recordarlo en las palabras de la gente campesina que vivió la tragedia de su muerte, del exilio y de la guerra. Los testimonios que siguen están tomados de “Tiempo de recordar y tiempo de contar”, editado por el S.J.D. “Pedro Arrupe”, San Salvador, 1994.

Soledad, de Nueva Esperanza: «Una de las últimas celebraciones que se hizo en mi lugar fue cuando nos visitó Monseñor Romero, en el 79. Fue algo maravilloso. Llegaron alrededor de veinte comunidades vecinas. Toda la gente le cortamos una rama cada uno y nos fuimos a encontrar a Monseñor Romero.
Dio una gran misa que toda la gente quedó bien motivada. Monseñor dijo que tuviéramos fe, que él estaba con los pobres y no con los ricos, y que este recibimiento que le habíamos hecho, eso valía oro».

Dora Chicas, de Guarjila: La última vez que vez que llegó Monseñor Romero, fue bien terrible […] El ejército lo encontró antes de llegar al pueblo y lo registró hasta de los zapatos. Lo pusieron así en el paredón y le dijeron un montón de cosas. Desde allí fue custodiado y el pueblo se llenó de ejército. Cuando Monseñor llegó a la iglesia, iba una multitud más grande que de aquí a la calle y entraron con él. Eso fue el 24 de agosto del 79, en Arcatao».

Dolores Recinos, Santa Marta: «Fue terrible cuando escuchamos la noticia. Era una cosa angustiada para el pueblo salvadoreño. Mire, la noticia salió por radio, la gente lloraba. Yo, con mi mamá y otra gente, pegados al radio, oyendo la noticia, y llorando.
Fuimos al entierro y nos acribillaron a balazos, aculaditos en las casas de San Salvador. Allí tiraban bombas lacrimógenas. También hubieron muertos y heridos».

Celebración salvadoreña y campesina

El veinticuatro, víspera de Navidad -ya se sabe cómo es la gente campesina-, suben en camiones al pueblo para comprar las cosas de última hora, cuatro tonterías, pero que para el pobre son importantes. Aquí no se celebra Santa Claus como lo sacan en el televisor o en los cartelones de la capital, tan sofocado con su abrigo rojo y su barba blanca, que digo yo que es locura en una tierra tan caliente como esta. No señor; aquí, para nochebuena, se arregla comida en la casa, una comida generosa, que aguante hasta el día siguiente, y se va de visita donde el familiar o el compadre o el amigo, a pasear de casa en casa, al suave, que la noche es larga y en todos lados le ofrecen a uno comida: no los frijolitos de diario, que ya estamos cansados de ellos, sino tamales de carne, panes con pollo, sopón de pescado, que en estos días baja limpio el río y se pesca bien con la atarraya, unas pupusas que se me hace la boca agua de pensar en ellas, o pan dulce, quesadillas de arroz, totopostes de maíz, uy, tantas cosas que se coquean estas mujeres. ¡Ah! y se ponen a helar unas cervecitas o se aparta una garrafa de chicha y unas botellas de guaro, para alegrar el convite, pues. Viera que bonito es. Pasan las pastorelas por las casas, cantando villancicos y recitando el Evangelio a cambio de pan dulce, fresco de piña o marquesote con café. Y después se baila en los corredores de las casas, con música de grabadora, para dejar escapar los malos humores y alegrar entre todos una noche tan señalada.

Fallo del IV certamen de relatos Alovera, Guadalajara

Según informa el HERALDO DEL HENARES, el 6 se febrero se hizo público el fallo de la cuarta edición del Certamen de relatos Alovera.
El número de obras originales que han participado en esta cuarta edición del Certamen de Relato Corto, convocado por la biblioteca municipal de Alovera en colaboración con EL HERALDO DEL HENARES, ha superado todas las expectativas iniciales, ya que al final del plazo se recibieron un total de 84 relatos.
La relevancia que está tomando este certamen convocatoria tras convocatoria también se mide en el origen de los trabajos presentados desde distintos puntos de la geografía española como Huesca, Badajoz, Ciudad Real, Segovia, Granada, Badajoz, Barcelona, Murcia, Cantabria, Valencia, Bilbao, Alicante, Burgos, Logroño, y por supuesto desde Alovera y Guadalajara.
A ellos se suman la procedencia internacional de escritos sellados en países localizados al otro lado del Atlántico.

En esta edición, en la categoría de adultos, los ganadores han sido:

– 1º Premio a Francisco García Bausán natural de La Roca del Vallés (Barcelona ) por el relato “Los Symperonics”
– Mención especial a Julio Alejandre Calviño natural de Azuaga (Badajoz) por el relato “El Francotirador”
– Mención especial a Miguel Ángel Page Hernández natural de Madrid por el relato “Toque de Queda”

20º aniversario de los “Acuerdos de Paz” en El Salvador

El pasado 16 de enero se ha cumplido el vigésimo aniversario de la finalización del conflico armado en El Salvador. Además de una serie de actividades institucionales organizadas por el Gobierno (pinchar aquí), se han editado varios reportajes conmemorativos sobre la guerra civil y los acuerdos de paz, con entrevistas a protagonistas presenciales, afectados e imágenes de archivo, como el vídeo que se adjunta y que forma parte de un reportaje del Canal 12.

II semana complutense de la letras

La II Semana Complutense de las Letras se celebrará del 23 al 27 de abril de 2012, una actividad dirigida por José Manuel Lucía Megías, Director de ESCRITORES COMPLUTENSES 2.0. Junto a decenas de actividades alrededor de las letras, se rendirá un homenaje a José Luis Sampedro, con un encuentro con el autor, una exposición sobre su forma de escribir y lecturas de textos suyos. Además, se contará con la presentación de los libros ganadores de los Premios Literarios UCM 2011 (incluido el premio de Narrativa, de Julio Alejandre) y se conocerá a los ganadores de la convocatoria del 2012.

El gobierno de El Salvador pide perdón, oficialmente, por la masacre de El Mozote

San Salvador, 16 ene.

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, pidió hoy perdón, en el XX aniversario de los Acuerdos de Paz, por la masacre de El Mozote, en la que casi mil personas fueron asesinadas por el Ejército en 1981: “Por esta masacre, por las aberrantes violaciones a los derechos humanos y por los abusos perpetrados, en nombre del Estado salvadoreño, como presidente de la República y comandante general de la Fuerza Armada, pido perdón a los familias de las víctimas”, dijo Funes en El Mozote, unos 201 kilómetros al noreste de San Salvador. “Pido perdón a las madres, hijos, hijas, hermanos, hermanas” de los asesinados, así como al “pueblo salvadoreño, que fue víctima de este tipo de violencia atroz”, dijo Funes. Leer Más

Estudio sobre educación popular en El Salvador

Estudio comparado de la educación popular y oficial en el municipio de Villa Victoria, departamento de Cabañas, El Salvador

Mucho se ha hablado de la educación popular en El Salvador y de la alternativa que ha supuesto para resolver la problemática educativa de la población ubicada en ellas, sobre todo de la población infantil en edad escolar. Sin embargo, hasta la fecha nunca se ha hecho un estudio cuali-cuantitativo y sistemático, que analice y valore realmente el impacto de la educación popular y sus niveles de calidad, tomando como referencia el impacto obtenido por el Ministerio de Educación (MINED) en la misma zona.

Este documento recoge los resultados del estudio y presenta un panorama general del estado de la educación básica y parvularia en el municipio de Villa Victoria, tanto de la realizada por el sector oficial a través del Ministerio de Educación y el programa EDUCO como de la que realizan los Maestros Populares que, con el apoyo de ADES Santa Marta y de diferentes ONG’s nacionales e internacionales, están encargados de llevar adelante la educación en las comunidades repatriadas del municipio de Villa Victoria.

Escuela Popular de Santa Marta

Los resultados obtenidos arrojan una luz esperanzadora sobre el impacto de la educación popular y la labor que los maestros populares realizan en las comunidades. Creemos que, en la actual coyuntura que vive la educación popular, en que existe un proceso de negociación abierto entre el MINED y las ONG’s educativas aglutinadas en la Concertación Educativa de El Salvador (CEES) que ya se prolonga por más de tres años sin que se vean claros los resultados del mismo, el presente estudio puede ser un punto de apoyo nuevo que fundamente la justa reivindicación de los maestros populares de todo el país, haciendo ver que la educación popular es realmente una alternativa de cara a solucionar y mejorar la situación educativa de las comunidades rurales.

El estudio ha sido realizado en 3 cantones rurales de Villa Victoria: el cantón Santa Marta, donde se aglutina el accionar de los maestros populares, y los cantones San Antonio y Azacualpa, que poseen unas características geográficas y socioeconómicas similares a Santa Marta; y en el casco urbano del municipio, como un elemento comparativo más que ayude a contrastar la educación en las zonas rurales y las urbanas. Además, se han recogido datos educativos de todo el municipio a través del Centro de Información Municipal (CIMI) de Villa Victoria.

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Turismo “guerrillero” en El Salvador

Chalatenango, El Salvador.
Por Raúl Gutiérrez
Ex-guerrilleros luchan por un ecoturismo que se fusione con la historia.

La Montañona, un macizo forestal, ubicada a unos 1.800 metros sobre el nivel del mar y otrora retaguardia de las fuerzas insurgentes, todavía esconde en su inmenso bosque mil y una historias de bombardeos, combates y una radio guerrillera que funcionó en varios “tatús” o refugios subterráneos al estilo vietnamita. Muchas de esas narraciones aún sobreviven entre lo inexplorado y el olvido.
En la cúspide, la panorámica es excepcional. Una cadena de volcanes y montañas se entrelazan, borrando la frontera con la vecina Honduras. El aire puro hace olvidar el estado del camino para llegar hasta La Montañona, ubicada en el departamento de Chalatenango, a unos 100 kilómetros al norte de la capital. Leer Más

Vida nueva

El texto ha obtenido mención de honor en el 7º certamen de relato breve “La lectora impaciente”

Abrió los ojos súbitamente, unos ojos oscuros y algo enrojecidos, rodeados por unas ojeras moradas y profundas que, durante unos instantes, miraron sin ver. Se fijaron, al fin, en la mosquitera que estaba suspendida sobre la cama, sucia de polvo y hecha un puño.
Quería recordar, fijar la atención en algo que había quedado a medio camino del pensamiento, prisionero en la difusa frontera donde se confunden el sueño y la vigilia. Quería encontrar el cabo, el hilo preciso que se lo devolviera. Frunció el ceño en un vano esfuerzo por concentrarse. Un ligero movimiento a su costado, un suspiro ronco y el deslizarse de la ropa de la cama lo hicieron girar la cabeza e incorporarse sobre el codo derecho. La mujer descansaba casi de espaldas a él, desnuda y previsiblemente dormida. Leer Más

Espejismo de verano

Un hombre del mismo color que el campo llegó a la casa. Olía igual que la tierra reseca del verano. Tenía las piel atravesada por las mismas grietas que los sembrados. Me volteé por dos veces cuando me llamó porque la primera no vi a nadie, solo el horizonte encalimado, los cerros pardos, los guatales amarillos, el aire que reverberaba. Por eso lo enviaste a él, para que nadie lo viera. A saber cuánto tiempo tuvo la mano tendida, ofreciéndome la nota. Un papel diminuto, doblado y vuelto a doblar, un papel que olía a tu olor. No dijo nada, y se fue. Si yo no hubiera guardado el papel, si no lo hubiera leído mil veces, como lo leí, podría haber dudado de su misma existencia y haber pensado si no fue un espejismo o un sueño soñado.

En defensa de los consumidores

A medida que se acercan las elecciones parece que el país se ha convertido en un enorme mercadillo [enorme subasta retransmitida en directo y con dos compradores mayoritarios] donde todo estuviera de ofertas. En fin, que las rebajas de enero parecen haberse adelantado a la arena política con una frivolidad capaz de dejar frío a cualquiera que tenga unos segundos para reflexionar sobre cómo se están mediatizando y mercantilizando unas elecciones donde está en juego, en cada ocasión, nada menos que la soberanía nacional. Leer Más

Emergencia en Centroamérica

Desde el pasado 11 de octubre Centroamérica vive una situación climática marcada por lluvias constantes y situaciones de emergencia debido a la vulnerabilidad en que viven miles de familias, debido al impacto de estos fenómenos climáticos, en estos paises, fundamentalmente en Guatemala, miles de personas se han visto afectadas, hay decenas de muertos y desaparecido. Las afectaciones han incidido fundamentalmente en las viviendas y los cultivos. Publicamos algunos de los informes que nos han hecho llegar oprganizaciones de El Salvador y Guatemala, así como una entrevista a María Reina Salazar de la Comisión DDHH de Guatemala. Más información

Tres días de marzo

16 de marzo de 1981

Está amaneciendo. Hace dos días que bombardean el caserío. Por el día sobre todo, pero también por la noche. No hace mucho cayó un motero ahí nomás, directo al palo de zapote. Lo hizo astillas. Mi padre con mi hermano Chemo han cavado un agujero al otro lado del cerco, entre los palos de café, y lo han tapado con maderas y tierra. Nos metemos todos dentro, pero apenas ajusta. El agujero es pachito y el terrizo que lo cubre no garantiza.

Estoy sentada junto a mi mamá, y la ayudo a chinear a mi hermanito. Se me ven las rodillas, que están sucias y algo terrosas. Estiro la falda, pero es demasiado corta y no alcanza a cubrirlas. Toda la ropa se me está quedando pequeña. Mi mamá dice que estoy creciendo muy aprisa, que me va a cortar un par de vestidos en cuanto pueda comprar la tela. Estamos todos callados, nadie se anima a platicar. Mis hermanos no lloran ni gritan, están como temblorosos, con mucho miedo. Yo también tengo miedo pero estoy tranquila, no sé por qué.

Me fijo en una hormiga negra, de esas que les dicen guerreadoras, que va trepándose por el pie y después por la canilla. Pican duro, pero si te mantienes quieta, sin respirar, entonces no hacen nada. Está algo perdida, igual que nosotros. Se mueve deprisa, con sus patitas delgadas y largas, y apenas la noto sobre la piel. A don Peto, mi padrino, se le metió una hormiga en la oreja mientras dormía la borrachera, en medio del monte. Llegó a casa tambaleándose y gritando del dolor, agarrándose la cara con las dos manos. Se devanaba por el suelo y brincaba y se daba cabezazos contra los horcones del corredor. Tuvieron que sujetarlo entre varios hombres para intentar sacarle la hormiga. Le hurgaron en el hueco de la oreja con una ramita y, como no salía, llamaron a la Licha, que tiene las uñas largas. Pero tampoco. Al final fue mi abuela quien dijo: échenle agua caliente, no sean brutos, y así salió.

Se oyen venir las granadas. Zumban antes de estallar igual que los zancudos cuando se te acercan a la oreja, pero más fuerte. Entonces cierro los ojos y encojo los hombros. Pienso que si nos cae una encima nos vamos a morir todos. Pero revienta y aún seguimos aquí, vivos. Algunas caen bien cerca y la tierra se sacude con un temblorcito. Y le corre a una como un escalofrío por la espalda. Por ratos vienen más seguidas, bum, bum, bum, y después se calma un momento.

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