Categoría: Relatos centroamericanos

Masacuata

Le gusta el trago y el juego, que a los dos le entra fuerte, si gana lo disfruta y si pierde lo paga con la vieja Inevitable personaje de la América rural, prototipo de hombre pícaro y licencioso: Masacuata. Ahí lo veréis, plantoso como…

Seis mil lunas

No puedes escapar a la violencia de una guerra civil: quieras o no, te cambia la vida. Sobre el telón de fondo de la revolución salvadoreña, Seis mil lunas nos presenta catorce historias de personas concretas, de carne y hueso, sacadas de la América…

Una muerte más digna

Se llamaba Chabelo. Quizá no le suene el nombre, señor letrado, ya se ve que es usted de fuera, una persona refinada, y no lo imagino entre sus amistades, que las tenía, y muchas, pues era un hombre popular. Pocos habrá en Santa Bárbara…

Un nuevo comienzo

Dedicado a los jóvenes que estuvieron refugiados en los campamentos de Mesa Grande, Colomoncagua y San Antonio, en Honduras, y que, obligados a ser mayores, perdieron la juventud y a veces también la vida. Tina fue la más pequeña de cinco hermanos y conserva…

Invasión de la propiedad

Llegaron a media tarde, después del almuerzo, cuando ya estaban lavados los trastes, recogida la mesa y apenas si quedaban unas brasas mortecinas en el comal; eran muchos, muchos, más de cien. Entraron por el portón que da al camino bajo y se disgregaron…

La Nacha

La Nacha iba ya preñada de su primer hijo aquella vez, aunque no se le echara de ver, cuando seguía con la mirada baja al mulo medio chúcaro que montaba Cleofas en dirección a su hogar, donde dio a luz aquel hijo y los…

El vía crucis

Nos fuimos con lo puesto. Los que tuvimos más suerte pudimos salvar apenas lo que cabe en un saco. No es mucho, verdad. Y aun así, vieran lo pesado que se llega a hacer. Cuando hubo que elegir las cosas, a la carrera, no…

Tres días de marzo

16 de marzo de 1981 Está amaneciendo. Hace dos días que bombardean el caserío. Por el día sobre todo, pero también por la noche. No hace mucho cayó un motero ahí nomás, directo al palo de zapote. Lo hizo astillas. Mi padre con mi…

El delator

No fue sino hasta mucho después, cuando acabó la guerra, que Meregildo contaría a un grupo de reporteros, ávidos de hechos sangrientos, la historia del delator. Meregildo hablaba como el niño que recuerda una travesura, salpicando el relato de sonrisas abiertas que le iluminaban…

A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto: