Categoría: HISTÓRICO

Espejismo de primavera (microrrelato de amor y guerra)

Espejismo de primavera (relato de amor y guerra)

Espejismo de primavera, microrrelato de amor y guerra, trata de la belleza natural que se esconde en las pequeñas cosas, incluso en medio de la barbarie de la guerra. Amanece un nuevo día. Un día más. Ha estado lloviendo toda la noche, pero los…

La tempestad

Cervantes regresaba a su tierra tras muchos años al servicio de Su Católica Majestad Relato ganador del certamen “Cervantes: 400 años después” Cuentan en los puertos de esta malhadada patria nuestra que no hay aguas más temibles que los mares septentrionales, más allá de…

Tierra desconocida

  En el siglo XVI, el mapa de la tierra estaba aún por configurar: enormes océanos vacíos e inexplorados Una flotilla de varios navíos perdido en la inmensidad del pacífico durante meses Al fin, después de más de un mes de navegar por el…

Triángulo mortal (y 3)

A los dos o tres días de estar administrándole la droga, sus efectos se hicieron notables, provocando en el capitán un estado de delirio tan profundo que llegó a inspirarle compasión. A veces, sin motivo aparente, aunque fuera en mitad de la noche, se…

Triángulo mortal (2)

El médico dormía junto al capitán, en su mismo barracón, y pasaba el tiempo al pie de su cama, enjuagando su sudor y escuchando su delirio mientras pensaba cómo salvar a la mujer. La herida del capitán estaba infectada y la fiebre se resistía…

Triángulo mortal (1)

Al médico lo despertó un grito de dolor, un grito que primero se incorporó al sueño y después se prolongó en la vigilia. Se levantó algo aturdido, rodeado por los murmullos de quienes se habían espabilado antes que él y salió del barracón. La…

¿Qué hacemos?

Una calma engañosa ha invadido el frente, como si nos hubiéramos puesto de acuerdo para darnos una tregua. Después de tantos combates sin interrupción, de tantas calamidades, por fin podemos disfrutar de un día de respiro y una comida tranquila. Tan poca cosa ayuda…

Que no se desate el pánico

Cuando Alexei Kolodin iba a encender una hoguera bajo el motor de su camión, para descongelarlo, la mano izquierda se le quedó adherida, por efecto del intenso frío, a una barra del chasis. Ha perdido un tiempo precioso renegando y recriminándose por el nefasto…

La desventurada historia de Gabriel Martín (y II)

Me encontraba a la sazón en una taberna muy afamada que había en su puerto, de nombre Las cinco llagas, por donde pasaba lo peor de aquellas tierras: buscavidas, aventureros, mujeres de partido, huidos de la justicia, intrigantes y herejes de todas las Américas;…

La desventurada historia de Gabriel Martín (I)

Antes de que la parca me lleve consigo de cualquiera de las infinitas formas y maneras en que sabe hacerlo, tócame coger la pluma y dar cuenta a su madre, si es que acaso aún vive, de la historia de su hijo Gabriel Martín….

La hornacina y el libro

La aldea fue un pueblo en su día, y de cierta entidad, porque el casco urbano no es pequeño. Ahora quedarán diez o quince vecinos, viejos reviejos que toman el sol en sillas de anea mientras airean una y otra vez los mismos recuerdos….

Amante furtiva

  La fortuna es dama voluble y una noche después de las grandes calabazas que había recibido de mi cruel enamorada, me ocurrió un suceso tan sorprendente que tuvo la virtud de relegar mis pesares a un segundo término. Al ocultarse el sol tras…

Espejismo de primavera (relato de amistad y guerra)

Espejismo de primavera (relato de amistad y guerra)

Amanece un nuevo día. Un día más. Ha estado lloviendo toda la noche, pero los relevos para las guardias discurren con normalidad, sin sobresaltos ni zafarranchos. Un tímido sol se asoma entre nubes veloces y jirones de azul. Desde mi puesto de vigilancia alcanzo…

Primer encuentro

Por ser montañosa, estaba la tierra más lejos de lo que pensábamos y nos llevó todo aquel día alcanzarla. Y una vez en ella, seguimos en paralelo a la costa, que corría en la orientación sureste noroeste, buscando una bahía o ensenada que ofreciese…

El vórtice

Al  marinero Damián Ortiz, el Tuerto, el dolor de cabeza le provocaba unas alucinaciones que no podía callar y que enlazaba en un relato inconexo y sin sentido. Alucinaciones, pero no delirio, ya que su voz era pausada y tranquila, mantenía abierto su único ojo…

A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto:
A %d blogueros les gusta esto: