Categoría: La guerra civil

Los ojos de una niña

Una tragedia colectiva vista por los ojos de una niña y narrada por su voz. Una violencia incomprensible incluso para un adulto: ¿qué secuelas no dejará en una niña? Ya clarea la mañana y entonces pasa una avioneta. La avioneta viene delante, explorando, y…

Seis Mil lunas: Vía Crucis

Queridos amigos de este blog, de La otra literatura o de cualquiera de los múltiples canales por los que tenemos contacto. Como bien sabéis, y si no lo sabéis os lo cuento ahora, el próximo domingo 20 de mayo, verá la luz Seis mil…

Se me olvidaron las flores

Era el día tres de mayo, el día de la cruz, y había ido al pueblo a traer gas para los candiles, baterías para el foco, otras cuestiones para el parto y unas flores para adornar la cruz. Yo me fui con el hijo…

La partera

Yo hacía de partera allá, antes de venirnos. Iba a las casas y ayudaba a las mujeres en el trance. Me estaba unos días en las casas, dos, tres, y me daban algo de pistillo. Las que lo tenían. Poco, pero algo era. Cuando…

Los niños perdidos

Entre tanta tarea como tengo, me ha salido una nueva ocupación que me llena más que otras: colaborar con un grupo de mujeres para documentar casos de niños perdidos durante la huida de su país. El asunto surgió espontáneamente, como surge casi todo por…

Salvamos la vida

Salvamos la vida y allá nos parqueron, en el campamento. Pero el campamento no es para nosotros, los viejos, nos pasamos los días mano sobre mano, contando historias de aquí, recordando, mirando para la frontera, con esa tristeza que le anida a uno adentro,…

Una muerte más digna

Se llamaba Chabelo. Quizá no le suene el nombre, señor letrado, ya se ve que es usted de fuera, una persona refinada, y no lo imagino entre sus amistades, que las tenía, y muchas, pues era un hombre popular. Pocos habrá en Santa Bárbara…

Un nuevo comienzo

Dedicado a los jóvenes que estuvieron refugiados en los campamentos de Mesa Grande, Colomoncagua y San Antonio, en Honduras, y que, obligados a ser mayores, perdieron la juventud y a veces también la vida. Tina fue la más pequeña de cinco hermanos y conserva…

Las mil y una historias de Radio Venceremos

Ha pasado casi un cuarto de siglo desde que J. I. López Vigil escribió el libro y ahí siguen las mil y una historias de la Radio Venceremos, en los estantes de las librerías, en las bibliotecas, en las escuelas, en las mochilas y…

Invasión de la propiedad

Llegaron a media tarde, después del almuerzo, cuando ya estaban lavados los trastes, recogida la mesa y apenas si quedaban unas brasas mortecinas en el comal; eran muchos, muchos, más de cien. Entraron por el portón que da al camino bajo y se disgregaron…

El cañal

Las grandes langostas preñadas de furia asomaron de pronto por el cielo tras las lomas y antes de que nos diéramos cuenta ya las teníamos encima, escupiendo tropas que sembraron el desorden en nuestra columna entre ráfagas de muerte y carreras alocadas, cada cual…

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