“Versos, cuentos y sombras”, de Antonio López


Poeta de toda la vida, aunque inédito hasta ahora, murciano de origen, extremeño de adopción, hincha de su equipo, amigo de sus amigos, hombre de familia, maestro de profesión y, lo que es más importante, de vocación, Antonio López Garijo nos ofrece en este su primer libro, pequeño gran libro, con la ilusión limpia y atrevida de todo lo nuevo, su alternativa, sus primeros pero firmes pasos en las aguas turbulentas de la poesía, de ese mar tan presente en sus versos el mar, mi mar, nuestro mar, nuestra playa, y que, con mano firme, ha sabido domeñar y someter a las leyes de la métrica.

(Microsoft Word - Presentaci363n Libro Azuaga.docx)

En sonetos, décimas o cuartetas, redondillas o sextetos (aunque sean imperfectos), versos de arte mayor y menor, con rima consonante, asonante o libre, la poesía de Antonio López es fruto de su conocimiento profundo de la vida y se esfuerza por ofrecer una estructura armoniosa, un lirismo humilde y sobrio, alejado de alharacas y trucos deslumbrantes, con la sencillez de la flor anónima de pétalos iguales de la que nos hablaba Gabriel y Galán.

Este “Versos, cuentos y sombras” es un viaje a los caminos interiores de su pensamiento, donde luces tenues y cambiantes, a veces caprichosas, insufladas por una imaginación fecunda y un espíritu algo irracional, ponen al descubierto sus inquietudes más esenciales: los recuerdos de la juventud y la tierra, la amistad, la familia, la muerte, la denuncia social y otros temas que están presentes en sus poemas; pero lo que de verdad vertebra este libro, por sobre todo lo demás, es el amor.

Un amor rico en palabras, imágenes y matices, a veces velado, a veces sugerente, con todas las formas del amor y del desamor: alegría del encuentro, amargura del desencuentro, olor de despedidas, dolor, melancolía, tristeza, letanías, recoger de escombros, exaltación y caída:

Tu mirada es un espejo
donde quisiera mirarme,
un universo distinto,
una galaxia distante.

Un amor sin tapujos, exuberante de sensualidad descarnada y desencadenada, sin rubor quemas tu lengua con la mía, de anocheceres de ensueño y amaneceres de desvelo, de sentidos que zozobran en la tempestad, lleno de labios que besan, de besos de los que damos y los que no damos, los buscados, los hallados, los soñados, de besos solitarios, sin dueños, un amor que explora las fronteras entre la amistad y el amor:

Adiós amada, ¿amiga?

Incluso cuando el día languidece tras el cristal, se escucha el golpeteo de la lluvia o la noche se asoma al horizonte, Antonio López nos habla de amor, a veces glorioso, a veces romántico, prosaico, engañoso, pero también de amor cotidiano y doméstico, de despertares compartidos, de largo recorrido, amor con alma.

Escrito con la desenvoltura de muchos años de hacer, pensar y soñar poesía, con el retraso de un vate algo remolón y el afán de un escritor novel, calificar este libro de original sería impugnar su propia novedad. Baste decir, para terminar, que “Versos, cuentos y sombras”, como canto al amor y a la vida, como crisol de universos imaginados, como verdadero ejercicio de doma literaria, es apto para espíritus hambrientos de armonía.

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